miércoles, 29 de agosto de 2007

Real Madrid 2-1 Atlético de Madrid


La Liga arrancaba con ese partido, ¡¡y qué manera de empezar!! El capitán madridista Raúl recogía la Copa que daba al Madrid como campeón de la Liga 2006/7. Pero poco duraron las celebraciones, a los 56 segundos de partido, un error en el marcaje de un córner dejó al Kun solo en el segundo palo para rematar a placer el saque de Pernía peinado por Raúl García, 0-1 y la grada madridista se quedaba pálida al ver el comienzo de su equipo, toda la zaga madridista se miraban los unos a los otros, y en su mirada un pensamiento: ''Ha sido culpa tuya''. Pero el partido continuó, y parece que al Madrid le vino bien ese gol del Atleti para despertar, pues a los 15 minutos, un centro relajado de Ramos desde la banda derecha, eligió como objetivo la cabeza de Raúl para colocar el balón en la escuadra y un ''1'' en el casillero madridista. El Atleti naufragaba mientras que el Madrid quería más, a balón parado llegaban las ocasiones, Ramos al palo, Sneijder, Diarra... el gol se olía antes del descanso, pero la mala puntería madridista, dejó un margen al Atleti para la segunda parte. Ya en el segundo periodo, el Atleti se puso serio y mientras la posesión atlética bajaba, las ocasiones no llegaban, hasta que Pernía se encontró con un balón perfecto en el segundo palo, pero como Mariano no es delantero, erró el disparo empotrándolo en la espalda de Pepe. Mi tocayo empezaba a convencer junto a Metzelder (Cannavaro se fue lesionado) y el Madrid se pudo olvidar de la defensa para volcarse en busca del segundo, el primer intento llegó de las botas de Guti que mandó el lanzameinto de falta al palo, primer aviso. Y minutos después, el destino quiso que el Madrid tuviera que botar otra falta desde el mismo sitio, esta vez, Guti miró a un Sneijder desmarcado, que aprovechó la empanada atlética para colocar el 2-1 tras impactar el golpeo en García, en ese momento mi alegría salía por todos mis poros, como casi salí yo por la ventana al ver el gol del ''charrúa'' Forlán, menos mal que fue anulado. De nuevo mi corazón estaba tranquilo. La salida de Reyes al campo solo despertó en mí, un odio hacia el jugador al que hacía unos meses admiraba como un ejemplo a seguir. Y así parecía que acabaría el partido, tranquilo, con el Atlético agonizando en el centro del campo, cuando de repente, Forlán se sacó una pared bellísima de la manga para dejar al Kun solo contra Casillas... Y de nuevo, como la temporada pasada, el Kun tuvo los huevos de fallar la última ocasión por adornarla con una vaselina, pero Casillas ya se olía la tostada y despejó el balón en dos tiempos, para dejar al Madrid como justo ganador de un derbi de infarto, de lo más igualado del último lustro. Y una buena noticia es que no hubo errores arbitrales grandes.

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